La industria, la innovación tecnológica y la competitividad económica protagonizaron el LIX Almuerzo de la Ingeniería Industrial, organizado por la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid (AIIM) y el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM), en una jornada marcada por la reflexión sobre los grandes retos económicos e industriales de España.
Durante su intervención, Alberto Nadal, vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del Partido Popular y experto en política económica y energética, centró su exposición en los retos de la competitividad industrial y tecnológica de España. “Existe una equivalencia entre nación rica y nación industrial”, señaló, destacando además el papel de la industria en la generación de conocimiento, tecnología y capacidad exportadora.
Nadal defendió que España afronta una oportunidad histórica vinculada a la transformación energética y tecnológica, gracias a factores como la posición geográfica, el avance de las energías renovables y la preparación del capital humano. En este sentido, destacó el potencial del país en ámbitos como la energía eólica y solar, así como la posibilidad de incorporarse plenamente a la actual revolución tecnológica e industrial.
A lo largo de su exposición, insistió en la necesidad de impulsar sectores estratégicos y favorecer un entorno que incentive la inversión, la innovación y el desarrollo tecnológico. Entre otros aspectos, hizo referencia a la importancia de reforzar la productividad, facilitar la incorporación de nuevas tecnologías en las pymes y avanzar en la integración de herramientas como la inteligencia artificial en el sistema productivo y educativo.
Asimismo, abordó cuestiones relacionadas con la política energética y la competitividad industrial, defendiendo la necesidad de desarrollar soluciones tecnológicas que permitan mejorar el almacenamiento energético y reducir costes para la industria.
Otro de los asuntos analizados durante el encuentro fue el mercado laboral y la evolución del modelo productivo. Nadal subrayó la importancia de aumentar la tasa de ocupación y fomentar una cultura orientada al esfuerzo, la productividad y la generación de valor añadido.
Durante el coloquio posterior también se abordaron cuestiones como la regulación industrial, el absentismo laboral, la formación tecnológica y el papel de la colaboración entre administraciones, empresas y agentes sociales para afrontar los desafíos de la transformación industrial.
El encuentro volvió a consolidarse como un espacio de diálogo y reflexión sobre el futuro de la ingeniería, la industria y la competitividad económica, reuniendo a profesionales, representantes institucionales y empresas vinculadas al sector industrial.

