El Club Financiero Génova acogió el LX Almuerzo de la Ingeniería Industrial, organizado por la Asociación y el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid, con la participación de Juan Santamaría Cases, consejero delegado del Grupo ACS, quien ofreció una reflexión sobre los desafíos y oportunidades que afronta España en un escenario marcado por la transformación tecnológica, energética y geopolítica.
Bajo el título «España ante su futuro: Retos y Oportunidades», Santamaría compartió una visión estratégica sobre los cambios que están redefiniendo la economía mundial, desde el auge de la inteligencia artificial y la transición energética hasta la creciente competencia entre Estados Unidos, Europa y China.
Durante su intervención, recordó cómo la crisis financiera de 2008 abrió una nueva etapa caracterizada por profundas transformaciones económicas y tecnológicas. En este contexto, destacó el ascenso de China como potencia industrial y tecnológica, especialmente en ámbitos como las baterías, las materias primas críticas y la fabricación avanzada, aunque también señaló los desafíos que afronta el país asiático, entre ellos la crisis de su sector inmobiliario.
Desde la experiencia internacional de ACS, grupo con una fuerte presencia en Estados Unidos y otros mercados estratégicos, explicó la transformación emprendida por la compañía para adaptarse a los nuevos sectores de crecimiento. En este sentido, destacó el papel que están adquiriendo las infraestructuras vinculadas a la digitalización, la energía, los centros de datos y el acceso a materias primas estratégicas.
Uno de los ejes centrales de su exposición fue la inteligencia artificial y las infraestructuras necesarias para su desarrollo. A su juicio, el gran desafío no reside únicamente en los avances tecnológicos, sino en la capacidad energética necesaria para sostenerlos. Por ello, defendió la necesidad de acelerar las inversiones en redes eléctricas, incrementar la potencia disponible y agilizar determinados procedimientos administrativos para aprovechar plenamente las oportunidades asociadas a esta nueva revolución tecnológica.
Santamaría subrayó que España cuenta con importantes ventajas competitivas para posicionarse en este nuevo escenario. Entre ellas destacó su ubicación geográfica, la disponibilidad de recursos energéticos y, especialmente, la calidad de sus profesionales. En este sentido, puso en valor la formación de los ingenieros españoles, a quienes consideró uno de los principales activos del país para afrontar los retos del futuro.
El consejero delegado de ACS también abordó la necesidad de reforzar las políticas de apoyo a la innovación y al I+D. Comparó los incentivos existentes en Estados Unidos con el marco europeo y defendió la conveniencia de impulsar mecanismos que favorezcan la inversión empresarial en tecnologías estratégicas, con el objetivo de fortalecer la competitividad industrial y tecnológica de Europa.
El desarrollo de sectores como el hidrógeno verde, la gestión de materias primas críticas o los ecosistemas asociados a la inteligencia artificial fueron otros de los asuntos abordados durante la jornada. No obstante, advirtió de que para convertir estas oportunidades en crecimiento real será necesario resolver obstáculos relacionados con la inversión, la regulación y la capacidad industrial.
Durante el coloquio posterior también se analizaron algunos de los principales desafíos internos de España. Entre ellos destacó el acceso a la vivienda, cuya solución, señaló, exige avanzar en la disponibilidad de suelo y simplificar determinados procesos administrativos y regulatorios.
La defensa fue otro de los temas presentes en el debate. Santamaría defendió que el actual contexto internacional obliga a reforzar las capacidades industriales y tecnológicas europeas, y señaló que España dispone de una posición favorable para aprovechar las oportunidades asociadas a este sector.
Finalmente, reflexionó sobre el impacto que tendrá la inteligencia artificial en el empleo y en la formación de los profesionales. Consideró que esta tecnología transformará profundamente la forma de trabajar y planteará nuevos retos en la transmisión del conocimiento y la adquisición de experiencia, aspectos que tradicionalmente se desarrollaban de forma gradual a lo largo de la carrera profesional.
El encuentro permitió a los asistentes intercambiar impresiones sobre algunas de las cuestiones que marcarán el futuro económico e industrial de España y puso de manifiesto el papel que la ingeniería, la innovación y la industria están llamadas a desempeñar en un entorno cada vez más complejo y competitivo.

